Análisis de procesos
Levantamiento del flujo real paso por paso y medición de los cuellos de botella y del trabajo repetido.
Consultoría de negocios · Fajardo
Primero medimos cómo están las cosas y después cambiamos. Una mejora sin medir se queda en opinión.
Servicios
Levantamiento del flujo real paso por paso y medición de los cuellos de botella y del trabajo repetido.
Reparto de funciones y responsabilidades, autoridad para decidir, sustituciones y descripciones de puesto por escrito.
Distribución real de los gastos, cálculo del costo unitario y lista priorizada de ahorros posibles.
Testimonios
★★★★★
Dejaron las descripciones de puesto por escrito. Cuando quedó claro quién decide qué, las reuniones bajaron a la mitad.
★★★★☆
En la primera reunión dijeron que esto lo podíamos resolver con nuestro propio equipo. Después ayudaron con un alcance más pequeño.
★★★★☆
Nuestra tabla de cuarenta indicadores quedó en cinco. Ahora sí los miramos.
Cómo trabajamos
Escribimos juntos qué se va a resolver y qué queda fuera. Sin costo.
Dos semanas observando el flujo, anotando tiempos y costos. Resultado: el estado actual en números.
Pasos ejecutables, efecto estimado y recursos necesarios. El orden lo decidimos juntos.
Se implantan los pasos y la medición se repite al tercer y al sexto mes.
Nosotros
Trabajamos con empresas medianas de manufactura, distribución y servicios. El tema más frecuente es que el negocio crece más rápido que sus propios procesos.
En el equipo hay consultores con experiencia en ingeniería industrial y operaciones. En cada proyecto participan un consultor responsable y un analista.
En números
Preguntas frecuentes
Arreglar un solo proceso toma normalmente de seis a diez semanas. Los proyectos que tocan la estructura organizacional duran de tres a cinco meses. La duración se define después de escribir el alcance y queda en el contrato.
La resistencia casi siempre viene de la incertidumbre. Durante la medición hablamos con cada persona que ejecuta el proceso y buena parte de las recomendaciones sale de ellos mismos. También planificamos juntos cómo se anuncia el cambio.
No prometemos un porcentaje. En su lugar medimos el punto de partida y repetimos la misma medición al final, de modo que el cambio no queda sujeto a discusión. Las metas se escriben en el contrato en números.
Muchas veces sí. El valor de una mirada externa está en poder cuestionar lo acostumbrado y traer datos de comparación. Si en la primera reunión entendemos que conviene que el trabajo quede en casa, se lo decimos.
Por lo general con empresas de diez a doscientos empleados. En negocios más pequeños hacemos trabajos cortos enfocados en un solo proceso.
Se incluye una cláusula de confidencialidad en el contrato. Los informes y los datos medidos quedan solo con usted y con nosotros; para usarlo como referencia pedimos autorización por escrito.
Por qué nosotros
La primera semana dejamos el estado actual escrito en números; toda afirmación posterior se compara con eso.
No en la sala de conferencias, sino donde se hace el trabajo. No escribimos una recomendación sin hablar con quien ejecuta.
Una tabla de cuarenta indicadores no se mira. Dejamos cinco que el negocio realmente revisa.
Al terminar, el seguimiento queda con usted: formato, fuente de datos y responsable definidos.
Contacto
También contestamos preguntas por teléfono, no hace falta cita previa.